Ciudad de México

La Ciudad de México es uno de los destinos culturales más fascinantes en el mundo. Es una de las tres ciudades con mayor número de museos en el mundo, además cuenta con un legado histórico de incalculable valor, una oferta gastronómica aplaudida en todo el mundo y cientos de lugares para disfrutar al máximo su estancia en la Capital del país.

La Ciudad de México es una de las pocas las ciudades en el mundo que poseen una historia tan amplia como su existencia misma. Es la capital del país, con una zona metropolitana que ha albergado importantes asentamientos humanos desde hace más de 2 mil años.

Recibió su nombre del conquistador español Hernán Cortés, quien lo simplificó a Ciudad de México-Tenochtitlan. Con ese nombramiento fue conocida como la capital de la Nueva España; posteriormente ya en el México independiente, durante la década de los 80s, cuando el presidente Luis Echeverría Álvarez unificó toda la entidad federativa con el nombre de México, Distrito Federal; y es el 28 de enero del 2016 una vez que se proclamó su propia constitución, que se le reconoció como Ciudad de México.

La ahora Ciudad de México está ubicada a 2,240 metros de altura sobre el nivel del mar, se caracteriza por su clima suave y su riqueza de recursos naturales, características por las que comenzó a ser ocupada desde tiempos muy antiguos.

La región de la Ciudad de México fue uno de los lugares donde se desarrolló una de las revoluciones agrícolas más importantes para la humanidad, cuando en sus tierras se logró ampliar la explotación de éstas con el maíz, el tomate, la calabaza, el chile, y el chocolate, entre otros, que a través del tiempo formarían parte importante de la dieta de casi todo el mundo.

La agricultura de esta región, se basaba en el modelo de chinampa, el cual es un método de agricultura, que al contar con una provisión de agua permanente, puede tener varias cosechas al año y que aún en estos días se puede apreciar en Xochimilco. Esto favoreció a la consolidación de villas, de las cuales surgió Teotihuacán, el cual, llegó a tener más de 100 mil habitantes, siendo la ciudad más poblada en su tiempo.

México – Tenochtitlan que significa “en el ombligo de la Luna”, se convirtió en el centro de un imperio que expandió sus dominios hasta Chiapas y Centroamérica por más de 200 años, contaba incluso con servicios como agua potable y drenaje, entre otros desconocidos en el viejo continente.

En 1519 el emperador Moctezuma II recibió a Hernán Cortés, quien llegaba después de haber recorrido gran parte de Mesoamérica. En 1521, México – Tenochtitlan fue sitiada y después de tres meses sin agua y alimentos y sufriendo el contagio de las enfermedades traídas por los españoles, cayó el 13 de agosto de 1521.

Tras la conquista, México – Tenochtitlán se convirtió en la capital del Virreinato de la Nueva España. La nueva ciudad se construyó sobre los restos de la ciudad indígena, utilizando la traza perpendicular de sus calzadas y conservando el gran espacio abierto de la antigua zona ceremonial, que al pasar de los años se convertiría en la sede del gobierno virreinal y la futura catedral de México.

Durante los tres siglos de gobierno virreinal, la Ciudad de México llegó a ser un destacado centro de intercambio de mercancías que llegaban tanto de Europa como de Asia. También albergó la primera imprenta y la primera universidad en América. Era considerada una de las ciudades más impresionantes tanto en Europa como en América. De esta época son la mayor parte de las construcciones del Centro Histórico, la Alameda Central (primer parque de la ciudad), el Paseo de Bucareli y los barrios tradicionales de CoyoacánSan Ángel y Tlalpan.

La economía de la Nueva España se fue debilitando y arrastrando problemas sociales que dieron como resultado la independencia de México en 1821; tras ésta el siglo XIX tuvo varias décadas de inestabilidad económica y política, que dio primero pauta para la invasión del ejército estadounidense en 1847. Veinte años después se dio la invasión del ejército francés, con la llegada del Archiduque Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica, quienes se convirtieron en emperadores de México, estableciéndose el segundo imperio mexicano, cuya residencia real era el Castillo de Chapultepec. Este imperio fue breve pero de gran trascendencia en cuanto al desarrollo de la Ciudad de México, ya que se traza el Paseo de la Emperatriz, conocido actualmente como Paseo de la Reforma.

Una vez caído el imperio, la Ciudad de México vivió un periodo de gran desarrollo económico, gracias a los ferrocarriles, fábricas y los grandes comercios que aún están abiertos en el Centro Histórico. Es en esta época cuando la ciudad empieza a extenderse en  la Colonia Guerrero, Santa María La Ribera y la actual colonia Tabacalera como asiento de la emergente clase media.

Para conmemorar los 100 años de la independencia, se inicia la construcción de varios edificios, entre los cuales destacan el Palacio de Comunicaciones, el Palacio Postal y el Palacio de Bellas Artes, así como el eje monumental del Paseo de la Reforma, destacando especialmente el Ángel de la Independencia.

En contraste a las celebraciones del centenario de la independencia y debido a la gran desigualdad social, en 1910 da inicio la Revolución Mexicana.

Años más tarde cuando el país regresaba a la normalidad, de esta manera en la década de los treintas, la ciudad vivió una gran efervescencia cultural que se manifestó en las decenas de murales plasmados en los muros de instituciones públicas.

Al mismo tiempo se consolidaban varias zonas de la ciudad como la Colonia Condesa, Roma y la del Valle y se creaban nuevos fraccionamientos como Polanco y las Lomas de Chapultepec. En la década de los cuarentas, empiezan a llegar a la ciudad personas procedentes del campo, y que se asentaron en barrios irregulares, por lo que se iniciaron los proyectos de departamentos multifamiliares, siendo el primero el “Centro Urbano Presidente Alemán” al sur de la ciudad.

En 1952 se inaugura la Ciudad Universitaria. Los Juegos Olímpicos llegan a la ciudad en 1968 por primera vez en un país de habla hispana. El sistema de transporte Metro se inaugura en 1969, ante la necesidad para movilizar a la población cada vez mayor. En 1970 México es sede del Campeonato Mundial de Futbol, repitiéndose en 1986.

A partir de 1987 a ciudad cuenta con cuatro sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO: Centro Histórico de la Ciudad de México (Centro Histórico), Xochimilco, Casa Luis Barragán y Ciudad Universitaria.

La Ciudad de México es una ciudad cosmopolita conviviendo con una diversidad de iconos referentes culturales como: Londres, Roma y Nueva York. Se caracteriza por combinar lo antiguo y moderno al mismo tiempo algunas veces en la misma calle.

A lo largo de los siglos, la Ciudad de México ha acumulado una rica historia, desde sus antepasados los aztecas hasta la colonización española y el período de la Revolución mexicana. Así, las artes, la cultura y los sitios históricos abundan, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de explorar sitios prehispánicos como las ruinas del Templo Mayor y algunos de los museos de arte contemporáneo más importantes del mundo. La Ciudad de México ofrece una floreciente comunidad de artes, música y teatros. Hogar de cientos de museos (más de 150) y espacios de arte (más de 100 galerías de arte contemporáneo), y el lugar de nacimiento de leyendas como Frida Kahlo. Las experiencias culturales abarcan desde exposiciones, galerías, cines y actuaciones del Ballet Folklórico de México hasta Lucha Libre.

La capital cosmopolita rebosa de diversidad de iconos culturales, siglos de plazas antiguas, y arquitectura moderna brillante. La Ciudad de México posee sitios que hacen el juego perfecto entre el pasado y el presente, logrando que los turistas puedan comprender su cultura retomando íntimamente la historia que la define.

Futura CDMX, nos brinda de forma inigualable la historia y geografía de la ciudad, mostrándonos cómo evolucionó para convertirse en la metrópolis vibrante que es hoy. Este centro interactivo muestra la sorprendente transformación de la capital mexicana a lo largo del tiempo, reflexionando sobre su pasado, presente y futuro. Los modelos a escala interactivos y los quioscos ayudan a los visitantes a tener una idea de cómo la Ciudad de México se compara con las capitales familiares como la Ciudad de Nueva York y Londres.

El Ángel de la independencia, se constituye como uno de los monumentos más emblemáticos de la capital mexicana; éste se sienta encima de una columna de victoria que conmemora la independencia de una nación y es uno de los hitos más reconocidos a lo largo de la Avenida Reforma, esta amplia avenida, inspirada en los bulevares de París.

Por su parte, el Zócalo, conocido como el centro histórico de la Ciudad de México, es típicamente un lugar de celebración; una de las plazas más grandes del mundo, en donde históricamente se realizaban las ceremonias aztecas y hoy alberga expresiones culturales de toda índole así como las fiestas de Independencia en el mes de septiembre. Desde la plaza se puede visualizar fácilmente el Palacio Nacional, sede del gobierno mexicano y hogar de algunos de los murales más famosos de Diego Rivera; así como la Catedral Metropolitana.

El Castillo de Chapultepec, situado en el centro del parque de Chapultepec, fue construido en 1780 por el virrey Matías Gálvez y sirvió como residencia de todos los presidentes de México hasta 1940, cuando se convirtió en el Museo Nacional de Historia. Los visitantes de hoy pueden echar un vistazo a la vida de los presidentes y emperadores al ver muchos objetos históricos invaluables. El castillo también es conocido por tener una de las vistas más hermosas de la Ciudad de México.

El Museo Nacional de Antropología, es icono de la arquitectura urbana del siglo XX, fue ideado para ser, más que un repositorio, un espacio de reflexión sobre la rica herencia indígena de nuestra nación multicultural. Se caracteriza, por poseer 22 salas y más de 45 mil metros cuadrados de construcción, convirtiéndolo en el museo más grande de México y en uno de los más destacados a nivel mundial.

El Palacio de Bellas Artes es una obra maestra del Art Nouveau que refleja la herencia azteca de la ciudad en su ornamentación. La colección es mejor conocida por sus murales de Diego Rivera, Siqueiros y otros, así como por las numerosas exposiciones y representaciones teatrales que alberga.

Otro de los sitios que no pueden dejarse de mencionar es la Casa de los Azulejos; ésta está decorada con hermosos azulejos azules y blancos característicos del Estado de Puebla con influencias del barroco, el modernismo y las épocas francesas; construido por la familia del Conde del Valle de Orizaba.

Por su parte, La Casa Azul (Antigua casa de Frida Kahlo); ahora sirve como museo en su honor desde su fallecimiento en 1954. El museo, llamado Museo Casa Azul, alberga varias obras de arte, así como muchas de las posesiones personales del artista, incluyendo ropa, joyas y colecciones de arte popular que una vez pertenecieron a Frida y su esposo, el famoso muralista mexicano, Diego Rivera.

La Ciudad de México configurada actualmente como Capital Cultural de América, es un destino que posee las experiencias históricas y culturales más auténticas que el turista pueda vivir, pues a través de sus calles, avenidas, palacios, museos, gastronomía, moda, festivales, entre otros; cualquier persona puede apreciar las bondades que este Metrópoli ofrece a todos sus visitantes, asegurando en cada parada una experiencia inigualable.

Chefs y mixólogos de fama mundial combinan la tradición con la modernidad para reinventar la comida mexicana.

Después de experimentar un renacimiento culinario debido a la revitalización de la ciudad capital y la nueva ola de cocina mexicana iniciada por chefs de renombre mundial, como Enrique Olvera de Pujol, la Ciudad de México se encuentra ahora en la parte superior de la lista de viajes de cada visitante entusiasta y amante de la buena comida. La escena culinaria actual en pleno  auge, ofrece de todo, desde establecimientos de alta cocina, con reconocimientos internacionales en la prestigiosa lista de los 50 mejores restaurantes de San Pellegrino y Acqua Panna World, hasta pequeños bocados o "antojitos" que fácilmente se encuentran y degustan en mercados de comida tradicional y puestos de comida callejera.

Ciudad de México es un crisol epicúreo con sabores y olores tradicionales y modernas únicos de todo el mundo, que refleja la abundancia de ingredientes indígenas y la variedad de culturas que han echado raíces en la gran metrópoli: francés, italiano, español, israelí, japonés, chino, indio, libanés, tailandés , Brasileños, argentinos, peruanos y más. Incluso los vegetarianos y veganos pueden encontrar deliciosas comidas en elegantes restaurantes que atienden a un conjunto más joven de lugareños y viajeros conscientes de la salud.

En los barrios más históricos, tradicionales, de moda y modernos de la ciudad se encuentran y surgen establecimientos que ofrecen a sus comensales la oportunidad de probar comida gourmet al lado de cantinas informales.

Por otro lado, prácticamente por toda la ciudad, mixólogos mexicanos expertos están agitando sus mezcladores para generar cócteles ingeniosos que infunden los ingredientes y licores indígenas de la Ciudad de México con un toque contemporáneo. La ciudad también ofrece entornos únicos para degustar vinos emergentes mexicanos y licores regionales, incluida una gran cantidad de mezcales artesanales.

Nuevo talento de la buena comida surge por toda la ciudad. Los chefs nuevos junto con aquellos establecidos,  están articulando una nueva ola culinaria y estableciendo sus restaurantes en edificios históricos y nuevas construcciones ultramodernas por igual, ayudando a revitalizar los vecindarios y continuar elevando el nivel para el surgimiento de los próximos mejores restaurantes:

Pujol: la muy esperada próxima versión del famoso Pujol se inauguró en marzo de 2017 en un espacio moderno de mediados de siglo diseñado por el estudio de arquitectura local JSa. El restaurante reinventado más informal, cuenta con un bar de tacos omakase de 11 y 12 platos y un amplio comedor con un menú de degustación de seis platos que incluye algunos de los alimentos básicos del restaurante, como Mole Madre.

Cantina Fina: una avanzada de la Fonda Fina de Roma, Cantina Fina abrió hace un par de años  sus puertas con la ayuda de los chefs Jorge Vallejo y Juan Cabrera de Quintonil y Fonda Fina, respectivamente; la decoración rústica de esta cantina recuerda a los pubs mexicanos de épocas ya distantes, pero su menú tiene como objetivo complacer a los paladares sofisticados de hoy.

Comedor Jacinta: el restaurante más nuevo del chef Edgar Núñez del elegante restaurante Sud 777, que abrió en el 2018 como un acogedor comedor en el corazón de Polanco; sus especialidades contemplan platos mexicanos de comida tradicional casera pero con un ligero toque distintivo de modernidad..

Seneri: inaugurado en otoño de 2016 en el salón de comidas Mercado Roma, el talento culinario de Fernando Martínez inspirado en los mejores productos locales de Michoacán. "Inventar nuevos platos respetando la tradición" es su objetivo fundamental.

Merkava: ubicado en el corazón del barrio de Condesa, este lugar se especializa en la preparación de hummus y la cocina de Jerusalén. Inaugurado a finales de noviembre de 2016, la idea del restaurante es evocar el ambiente típico de una mesa israelí con platos servidos en el centro para compartir, como tabulé, falafel, tehina, kalamatas preparadas y matbucha.

Amaya: propiedad y operado por Jair Téllez, Amaya es un bar de vinos y restaurante que ofrece todos los vinos naturales, orgánicos y biodinámicos de productores mexicanos y latinoamericanos. Jair ganó el reconocimiento por primera vez por su restaurante Merotoro, un lugar reconocido ubicado en la emblemática calle de Ámsterdam en el corazón de la colonia Condesa. Que sirve cocina al estilo de Baja California.

Milan 44 - es un amplio espacio con una propuesta de comidas diversas y mercado en el emergente barrio de la colonia Juárez. Es un gran lugar para una cena informal en un entorno moderno.

Havre 77 - ofrece comida tradicional francesa y un bar de ostras del chef Eduardo García de Máximo Bistrot. El restaurante de estilo parisino en tonos pastel se encuentra en un edificio histórico renovado por la firma ReUrbano.

Cocina Conchita: el restaurante ubicado en la colonia Roma Norte, ofrece cocina costera de Baja California por el chef Diego Hernández Baquedano en un ambiente relajado que recuerda la costa del Pacífico.

Blanco Colima: este relativamente nuevo espacio de usos múltiples y restaurante se divide en tres áreas para diversas ocasiones, que incluyen cenas formales, coctelería y lounge.

Fonda Mayora: es la última aventura del chef Gerardo Vázquez Lugo de los famosos Nicos, que se especializa en alta cocina mexicana tradicional.

Lennon Cocina Libre: el chef Rodrigo Carrasco, propietario de Kitchen 6 y Bowie Cocina de Humo, presenta un innovador concepto de restaurante de "cocina gratuita" inspirado en John Lennon. La ideología de Lennon de libertad e inclusión. En Lennon, la música es la inspiración de platos innovadores, sin casarse con ninguna técnica, región o ingrediente, en un ambiente contemporáneo y relajado en San Ángel, un vecindario colonial.

SABORES TRADICIONALES: MERCADOS DE ALIMENTOS EN LA CALLE

La CDMX es conocida en el mundo culinario por su comida callejera discreta pero deliciosa, con productos básicos como tacos al pastor, pozole, tamales y quesadillas. Los visitantes no necesitan gastar un menú de degustación de ocho platos cuando se puede disfrutar de la mejor cocina de la ciudad mientras exploran el Centro Histórico,  los vecindarios eclécticos y mercados tradicionales.